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miércoles, 30 de septiembre de 2009

Hacia la Derrota final

Publicado en el Suplemento Exteriores de Libertad Digital el 29 de septiembre de 2009

Decía Lord Wellington que la clave de la ciencia militar reside en saber qué está ocurriendo al otro lado de la colina, imagen con la que se refería a la organización del ejército enemigo en las horas previas a la batalla. Hay quien ha afirmado que lo único relevante que Al Qaeda ha enseñado a los talibán sobre esta materia es la navegación por internet. Lo cual no es baladí. Para cualquiera que tenga la costumbre de dedicar unas cuantas horas al día a leer la prensa norteamericana, sus blogs y los siempre apasionantes debates parlamentarios, resulta evidente qué está pasando a este lado de la colina, qué postura están adoptando los máximos dirigentes en Washington. En nuestro tiempo, las guerras ya no se ganan o se pierden en los campos de batalla, donde unos hombres de uniforme arriesgan sus vidas por unos ideales superiores. Sin restar importancia a los escenarios bélicos de Iraq o Afganistán, donde de verdad se decide el resultado no es allí, sino en lugares mucho menos heroicos: los medios de comunicación y la calle. Si los autores de este artículo fuéramos talibán, nos sentiríamos reconfortados tras un repaso de las páginas web de referencia. Sin lugar a dudas, veríamos más cerca la victoria.

No parece que los talibán tengan dudas sobre las capacidades y la disposición al combate de los militares norteamericanos. Mucho menos, de las habilidades intelectuales de sus generales. Tanto Petraeus como McChrystal han demostrado a lo largo de sus carreras valor, inteligencia y voluntad. Ahí no está el quid de la cuestión. Cualquiera que se acerque a los medios de comunicación norteamericanos percibirá una profunda y creciente incomodidad en la Casa Blanca y el Capitolio por la Guerra de Afganistán, así como un evidente deseo de salir de allí lo antes posible. A nadie le puede extrañar. Los mismos que presionaron todo lo que pudieron, que fue mucho, para que Bush reconociera su derrota ante Al Qaeda en Iraq, los mismos que proclamaron que la guerra ya se había perdido son los que ahora gobiernan y controlan ambas Cámaras. Es verdad que entonces ya dijeron que Iraq era un error, una guerra ilegal, y que la justa, la necesaria, era la de Afganistán. Pero no nos podemos llamar a engaño. Ese era un argumento falaz que empleaban para evitar ser etiquetados, una vez más, de derrotistas. En realidad, carecen de los principios y de la disposición al sacrificio necesarios para soportar la tensión diaria de una guerra.

Durante los momentos más duros del conflicto iraquí, muchos periodistas nos preguntaron, con indisimulada felicidad, si la guerra estaba perdida. Siempre contestamos que no. Desde una perspectiva de seguridad, era evidente que había margen de maniobra. Analistas como Tomas Donnelly y Fred Kagan, del American Entreprise Institute, venían predicando desde tiempo atrás los principios que finalmente el general Petraeus incorporó a la que acabó siendo la nueva estrategia de la Casa Blanca. Pero, sobre todo, sabíamos que el presidente Bush estaba dispuesto a arrostrar cuantos sacrificios fueran necesarios con tal de vencer. No iba a ceder ante el chantaje derrotista del Capitolio ni ante los timoratos de su partido.

Gracias a la férrea voluntad de Bush, a su firme compromiso moral con la defensa de la democracia y la derrota del Islam radical, la victoria en Mesopotamia está al alcance de la mano. El trabajo más difícil ya está hecho. Ahora se trata de no cometer errores y administrar bien los tiempos. Pero hoy Bush no está en la Casa Blanca, y el nuevo inquilino no tiene sus principios morales, ni su voluntad de victoria ni los mismos votantes.

La Guerra de Vietnam trasformó al Partido Demócrata. De ser la formación de Harry S. Truman o Henry Jackson pasó a ser la de de George McGovern y Jimmy Carter. Se hizo más relativista, creció en su seno un rechazo a lo que habían sido sus valores tradicionales, una mala conciencia por su actitud firme en política internacional. Eran culpables y merecían un castigo. Uno de sus primeros logros fue la derrota en Vietnam. A punto estuvieron de conseguirlo de nuevo en Iraq. Ahora, los mismos tienen que enfrentarse al nada fácil reto de Afganistán.

Nos tememos que Estados Unidos se prepara para la derrota en Afganistán, a pesar de que no hay razón o circunstancia alguna que la haga inevitable. Las dificultades son enormes, pero si se dota a las Fuerzas Armadas norteamericanas de la estrategia y las capacidades militares necesarias para realizar su trabajo de forma eficaz, la victoria es posible. El problema no reside ahí, sino en Washington. No es militar, sino político. No vemos ni en la Casa Blanca ni en el Capitolio la disposición necesaria para ganar la guerra. Hacen falta años y el despliegue permanente de un gran contingente para triunfar. Eso supone mucho dinero, muchas vidas y soportar un debate político diario sobre la evolución del conflicto. La vuelta a los días de Vietnam, que marcaron inexorablemente a un partido que nunca volvió a ser el mismo.

Cuando el déficit público alcanza cifras nunca antes conocidas, cuando la economía se encuentra todavía en serias dificultades, cuando sus votantes se manifiestan exhaustos por las intervenciones militares, ¿será Obama capaz de mantener unos gastos de defensa tan altos? Cuando los que le han elegido lo han hecho como rechazo a la política de Bush, ¿soportará la presión de las bolsas de plástico con los cuerpos de los jóvenes norteamericanos caídos, o el espectáculo de heridos y mutilados?

No es sólo una cuestión personal. Obama representa a un sector de la opinión pública que se decantó por él, en vez de por los más convencionales Clinton y McCain, porque quería dejar todo esto atrás. Quieren que su país renuncie voluntariamente a ser la hiperpotencia para comportarse como un país normal, que colabora con los demás de forma sincera y constructiva. Muchos incluso sienten el deseo de que, en términos del Antiguo Testamento, Estados Unidos sea castigado por la soberbia con que se ha comportado en política internacional, por haber ejercido de superpotencia. Para ellos, ser una superpotencia es una opción, que puede ser abandonada cuando se crea conveniente. Estados Unidos es el primer imperio democrático de la historia, y eso marca una clara diferencia con sus predecesores. El gobierno del pueblo supone constantes cambios de posición, algo que casa mal con la necesidad de mantener una estrategia en el largo plazo para poder defender unos intereses que son globales. Lo que la sociedad norteamericana no parece entender es que la condición de superpotencia no es electiva: se es o no se es; que esos intereses globales por defender no son ilícitos ni inmorales, son sencillamente el fundamento del modelo de bienestar norteamericano, la garantía de sus puestos de trabajo y de un más que aceptable nivel de vida.

Cuando la gran mayoría de la base electoral que encumbró a Obama no quiere que sus Fuerzas Armadas sigan en Afganistán, cuando los congresistas demócratas y el propio presidente temen el impacto que para sus intereses políticos puede tener esta campaña, cuando el establishment washingtoniano comprueba, una vez más, que sólo cuenta con un reducido número de aliados para repartir la carga..., no es de extrañar que la tentación de salir corriendo se haga evidente. El senador Russ Feingold lo ha dicho con claridad. Como representante del ala más progresista del campo demócrata, a nadie le puede sorprender que lo planteara, pero lo importante es que ya se ha abierto el debate. El general Stanley McChrystal, comandante de las fuerzas aliadas en Afganistán, se encuentra atrapado entre la coherencia de la estrategia definida por su superior Petraeus y las presiones del secretario Gates, representante de ese establishment, para que no solicite el número mínimo de tropas que la nueva estrategia requiere. Hay políticos capaces de aprobar una estrategia militar y, a continuación, boicotear su ejecución, porque su lógica responde a otras prioridades.

El general David Petraeus había demostrado en Iraq que el Ejército ya se había adaptado a la guerra contrainsurgente. Obama no quería imponer una forma determinada de combatir la nueva amenaza. Hubiera sido un grave error irrumpir en un ámbito técnico asumiendo unas responsabilidades que acabarían volviéndose contra él. Olvidó su promesa electoral de retirar todas las tropas de Iraq en quince meses y acabó asumiendo el plan dejado por su predecesor. Más valía incumplir el compromiso con sus votantes que alterar el plan establecido por los militares y tener que responsabilizarse de frustrar una victoria. Como comandante del Mando para Asia Central (Central Command), Petraeus era también responsable de las operaciones en Afganistán. Estabilizado el teatro iraquí, Petraeus se centró en el afgano, estableciendo los principios estratégicos que fueron finalmente aprobados tanto por la Casa Blanca como por el Senado. El presidente dejó hacer, a la vista de los buenos resultados logrados, pero con un fundado temor a que sus jefes militares le llevaran a una situación semejante a la que había caracterizado los años Bush. Él no sólo no era Bush: había sido elegido para gobernar de forma muy distinta.

El carácter democrático que impregna profundamente todo el sistema político estadounidense tiene consecuencias contradictorias en el plano estratégico. Por una parte, cuando la sociedad hace suya un conflicto, su apoyo proporciona una fuerza extraordinaria a su acción exterior. Por otra, cuando esa misma sociedad no percibe la amenaza como existencial, puede comportarse de forma voluble y hacer de su país un actor extraordinariamente vulnerable. Cualquier enemigo de este gran país sabe que ese es el campo de batalla prioritario, y que siempre encontrará valiosos aliados en los medios de comunicación y en los políticos progresistas. Los norteamericanos son la primera gran potencia de la historia que cree, como resultado de su voluntarismo y espíritu democrático, que una guerra es como un autobús de línea, en el que uno se sube o se baja en la parada que le conviene. La realidad es muy distinta. Una guerra se sabe cuándo empieza pero nunca cómo y cuándo se acaba. Lo único seguro es que Estados Unidos saldrá victorioso o derrotado de Afganistán. La primera opción, tanto Petraeus como McChrystal lo han dejado claro, requiere tiempo, mucho dinero y el sacrificio de muchas vidas. No hay atajo para salir de aquellas tierras salvo el reconocimiento de la derrota. Se pueden montar campañas de prensa para culpabilizar a los afganos y paquistaníes del fracaso, pero eso no cambiará las cosas. Los afganos ya eran así antes de que Bush ocupara el país o de que Obama sugiriera en inolvidable ocurrencia invadir Pakistán.

El Partido Demócrata ha llegado al convencimiento de que sus electores no aceptarían las consecuencias de aplicar el plan elaborado por el general McChrystal. No se trata de que la Administración Obama esté o no de acuerdo con los fundamentos de la estrategia planteada por sus jefes militares. No estamos ante un debate estratégico, sino ante la decisión racional de aceptar la derrota militar antes que afrontar una situación que les llevaría a un divorcio con su base electoral. Es la política, estúpido, no la guerra lo que manda. Todo apunta a que McChrystal se encontrará con una negativa a la solicitud del envío inmediato de 40.000 hombres, primer paso para la ejecución de la nueva estrategia. Si el presidente no logra satisfacer sus peticiones, cabe pensar que tanto McChrystal como posiblemente Petraeus presenten su dimisión, lo que daría paso a la designación de nuevos jefes militares que tendrían como primera misión preparar una estrategia de salida. Se mantendría una importante presencia sobre el terreno durante un tiempo, para luego iniciar una retirada ordenada. La culpa recaería sobre la Administración Karzai, por su fracaso a la hora de levantar un Estado mínimamente eficaz, condición sin la cual resultaría imposible lograr la victoria. Estados Unidos habría hecho todo lo que estaba en sus manos, pero sin la sincera y comprometida colaboración de los propios afganos no tenía ningún sentido seguir exponiendo la vida de miles de jóvenes norteamericanos.

La campaña de márketing que se nos avecina –comenzando por la denuncia de que Karzai es un gobernante corrupto– puede salvar al Partido Demócrata de un varapalo en las elecciones de mid-term el año que viene y, quién sabe, a Obama de una derrota en las próximas presidenciales, sobre todo si los republicanos continúan sin levantar cabeza, pero no podrá ocultar las gravísimas consecuencias estratégicas de la derrota. Estados Unidos habrá sido de nuevo derrotado, y mostrado al mundo el camino para volver a hacerlo.

Grupos radicales de toda condición se verán estimulados a seguir los pasos de las guerrillas talibán en muy distintas partes del planeta. La autoridad de las grandes potencias es tan importante como sus capacidades económicas o militares. ¿De qué valen grupos navales, las alas tácticas o brigadas dotadas de los últimos medios si no se está dispuesto al sacrificio? Estados Unidos volverá a ser el tigre de papel, la gran potencia que abandona a sus aliados y que se retira en cuanto encuentra una resistencia firme. El islamismo celebrará con razón su victoria, y millones de jóvenes sentirán cómo su causa nacionalista converge con la agenda fundamentalista, con gravísimas consecuencias para la estabilidad de muchos países de mayoría musulmana. El terrorismo aumentará sus acciones contra intereses norteamericanos dentro y fuera del territorio de la Unión. Afganistán caerá de nuevo en manos radicales, y pasará factura a aquellos que cometieron el error de confiar en Washington y en la OTAN, como ya pasara en Vietnam o en Irán. Celebrará su tercera victoria sobre una gran potencia, al tiempo que su territorio volverá a convertirse en centro de entrenamiento, mando y control de operaciones del yihadismo en todo el planeta.

Pakistán, que apoyó a los talibán, recientemente comenzó a combatirlos, al percibir que el islamismo era ya un problema para su estabilidad. En cuanto se convenza de la disposición de Obama a retirarse, volverá a estrechar lazos con los radicales, que, mucho más fortalecidos, se convertirán en una fuerza de referencia en el país de los puros, hasta el punto de poner en peligro la siempre inestable democracia o incluso trasformarla en el primer emirato islamista dotado de armas nucleares. Un hecho que, de inmediato, tendría gravísimas consecuencias sobre las relaciones con la India. Rusia se sentirá aliviada al ver que también Estados Unidos sale humillado de aquellas montañas, y no dudará en aumentar sus presiones sobre una Administración débil, necesitada de trasformar nuevas concesiones en acuerdos internacionales. Y qué decir de la OTAN, que fue a Afganistán con la idea de repetir su exitosa misión en Bosnia y que a la postre se ha visto enfangada en un conflicto del que no sabe cómo escapar. La Alianza Atlántica ha vivido en Afganistán su primera gran guerra, y si los americanos la dan por perdida será la última que libre. Su penoso papel en ese escenario, del que da buen testimonio el informe presentado recientemente por el general McChrystal, será su acta de defunción.

Obama se ve a sí mismo como un presidente que marcará una época, y tiene razón. De la misma forma que Ronald Reagan puso las bases para vencer en la Guerra Fría, inaugurar una época de gran desarrollo económico, social y científico y afrontar el nuevo siglo con unas coordenadas claras, Obama asume el declive norteamericano y la centralidad estratégica del área del Pacífico, tanto tiempo anunciada. Estados Unidos está comunicando al mundo su voluntad de dejar de ser una gran potencia y el mundo está tomando nota.

Quienes se regocijan viendo una América postrada, déjennos ser claros: el mundo libre y democrático necesita de una América que lidere y salvaguarde la paz y la libertad. De la misma forma que necesita evitar a toda costa una derrota en Afganistán. Los costes y las implicaciones negativas no sólo para los afganos y para la región, sino para todo el mundo, son incalculables ¿Quién o qué evitaría la desintegración de Pakistán? ¿Quién o qué evitaría que caigan armas nucleares en manos terroristas? ¿Quién o qué podría ser tomado en serio por fanáticos como Ahmadineyad? ¿Quién sería capaz de confiar en América y hacer depender su seguridad de la política de Washington? La salida precipitada de las fuerzas norteamericanas de Afganistán es la mejor ruta para un mundo sin autoridad ni respeto a las normas internacionales, para un mundo sin América. Un mundo, en suma, mucho más inestable, frágil y peligroso. Aunque no lo parezca, eso es lo que nos estamos jugando en Afganistán.

lunes, 17 de agosto de 2009

Derechos del pueblo palestino

Los palestinos tienen muchísimos derechos y una que otra obligación.

Derechos:

1. Tienen el derecho de vivir en su tierra: Siria y/o Jordania, pues es de donde proceden.

2. Tienen el derecho de vivir en paz con sus hermanos en Siria y Jordania, y de no ser asesinados como ha ocurrido tantas veces en estos dos países.

3. Tienen el derecho de recibir una educación de tolerancia por parte de sus autoridades árabe-palestinas.

4. Tienen el derecho de ser educados a respetar la alteridad.

5. Tienen derecho a trabajar y salir de la miseria, trabajando en lugar de ser carne de cañón del mundo árabe en su guerra anexionista contra Israel.

6. Tienen el derecho a ser dirigidos por personas que amen la vida y que no los utilicen como escudos humanos.

7. Tienen el derecho de pensar por si mismos, y de no ser tratados como borregos.

8. Tienen derecho a amar la vida y de no ser educados en el amor a la muerte, como les acontece desde hace más de seis décadas.

9. Tienen derecho a reivindicar su país: Jordania y Siria.

10. Tienen derecho a llevar a sus niños a escuelas que les eduquen en los valores de democracia, amor a la vida, respeto a la alteridad.

11. Tienen derecho a abandonar el fanatismo que les ha regido sus vidas durante décadas o siglos.

12. Los niños tienen el derecho de ser amados por sus padres más que lo que estos odian a sus enemigos.

13. Tienen el derecho a que se les conceda la nacionalidad de los países árabes en que viven recluidos desde 1948 en campos de refugiados, en los que vegetan sin derechos por parte de sus hermanos y conciudadanos libaneses, sirios, jordanos, y son empleados como carne de cañón por parte del totalitarismo panarabismo nazional -socialista y del totalitarismo islamista.

14. Los árabes-palestinos que viven en Gaza y en Judea-Samaria (Cisjordania) tienen el derecho de no ser empleados, [con o sin su aquiescencia y beneplácito], como escudos humanos del totalitarismos islámico y del totalitarismo panarabista nacional-socialismo.

15. Tienen el derecho a la libertad de religión, en la que los cristianos sean respetados y los musulmanes que apostatan del Islam puedan hacerlo sin peligro de sus vidas. Tiene derecho a discrepar de la religión.

16. Tienen derecho a la igualdad de género, que las mujeres sean consideradas y tratadas como seres humanos iguales a los hombres.

18 Los trabajadores árabe-palestinos tengan el derecho a sindicarse en Gaza y Judea-Samaria ante las autoridades árabe-palestinas, como lo son ante las autoridades israelíes.

19. Tienen el derecho de asumir una vida responsable y a no ser indoctrinados en que todos los males de su sociedad proceden de los otros, los judíos.

20. Los niños tienen derecho a recibir una educación dirigida a mejorar la vida de cada individuo y de la colectividad, y no como la que reciben ahora en la que se exalta el nihilismo, se enaltece la muerte, se ensalza al islamikaze-shahid- y se encumbra al terrorista y se inculca el odio a la alteridad.

21. Tienen el derecho de no ser empleados como el caballo de Troya del mundo árabe en Israel.

22. Tienen el derecho de no ser la coartada de ONG´s antisemitas que con la apariencia de defender los derechos humanos los emplean para sus fines propagandísticos en su cruzada y yihad judeofóbica.


Y sus obligaciones:

1. Buscar la paz.

2. Amar más a sus hijos que lo que odian a sus enemigos.

3. Reivindicar su identidad real y no ficticia, no decir que son palestinos cuando nunca han sabido nada sobre el nombre de Palestina hasta que los ocupantes británicos emplearon ese nombre. Reivindicar su ascendencia árabe siria y/o jordana y pertenencia a esos países.

4. Ser autocríticos y pensar con el cerebro. Aunque les pueda resultar difícil por tantos años de inactividad córtico-cerebral; pensar libremente no les perjudicará.

5. Recordar que el mismo Corán reconoce la titularidad del pueblo judío sobre todo Israel. [1]

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[1] Se basan en la lectura del Corán en el cual está escrito respecto a Israel y el pueblo judío:

Corán 28: 4-5: Faraón se condujo altivamente en el país –Egipto- y dividió a sus habitantes en clanes. Debilitaba a un grupo de ellos, degollando a sus hijos varones y dejando con vida a sus mujeres. Era de los corruptores. Quisimos agraciar a los que habían sido humillados –los israelitas- en el país y hacer de ellos jefes, hacer de ellos herederos,

Corán 2:47: ¡Hijos de Israel! Recordad la gracia que os dispensé y que os distinguí entre todos los pueblos.

Corán 7:137: Y dimos en herencia al pueblo –israelita- que había sido humillado las tierras orientales y las occidentales –las tierras del Israel completo- , que Nosotros hemos bendecido. Y se cumplió la bella promesa de tu Señor a los Hijos de Israel, por haber tenido paciencia. Y destruimos lo que Faraón y su pueblo habían hecho y lo que habían construido.

Corán 10:93: Hemos instalado a los Hijos de Israel en un lugar bueno –las tierras del Israel completo- y les hemos proveído de cosas buenas. Y no discreparon sino después de haber recibido la Ciencia. Tu Señor decidirá entre ellos el día de la Resurrección sobre aquello en que discrepaban.

Corán 20:80: ¡Hijos de Israel! Os hemos salvado de vuestros enemigos y nos hemos dado cita con vosotros en la ladera derecha del monte. Hemos hecho descender sobre vosotros el maná y las codornices.

Corán 26:59: Así fue, y se lo dimos en herencia a los Hijos de Israel.

Corán 45:16: Dimos a los Hijos de Israel la Escritura, el juicio y el profetismo. Les proveímos de cosas buenas y les distinguimos entre todos los pueblos.

Corán 44:32: Les elegimos –a los israelitas- conscientemente de entre todos los pueblos.

Corán 32:23-24: Hemos dado a Moisés la Escritura -no dudes, pues, en encontrarle- e hicimos de ella dirección para los Hijos de Israel.
Elegimos de entre ellos –los israelitas- a jefes que les dirigieran siguiendo Nuestra orden como premio por haber perseverado y por haber estado convencidos de Nuestros signos.

Corán 17:104: Y, después de él, dijimos a los Hijos de Israel: "Habitad la tierra –las tierras del Israel completo- y, cuando se cumpla la promesa de la otra vida, os llevaremos en tropel".

Según Tarek Hamid, éste último versículo del Corán declara que la voluntad de Alá es reunir los hijos de Israel –el pueblo judío- de nuevo en la Tierra Prometida [Eretz Israel Shlemá, el Israel completo, con Gaza y Judea-Samaria] antes del fin de los días.

Hay algunos árabes y musulmanes que creen que ningún musulmán tiene derecho a interferir con la reunificación de los judíos en Israel, pues lo consideran la voluntad de Alá y concluyen –estos árabes y musulmanes- que Gaza y Cisjordania sería mejor denominarla tierra israelí ocupada por no-judíos.

sábado, 8 de agosto de 2009

El porque de la presencia estadounidense en las bases de Colombia

Encontré este artículo que habla acerca de la información que proporcionaron los computadores que encontró el ejército colombiano el año pasado al atacar el campamento de las farc y dar muerte a Raúl Reyes, su lider. En estps computadores se encuentra el porqué el gobierno colombiano ha solicitado la presencia de tropas norteamericanas en sus bases para combatir a la guerrilla, ya que no se trata de sólo un grupo subersivo sino que de una red de organizaciones en todo el mundo que apoyan el terrorismo y el narcotráfico y es impactante cuántos países han estado involucrados con este grupo de narcoterroristas, incluso nuestro pais

El mundo de las Farc

http://www.semana.com/noticias-nacion/mundo-farc/119209.aspx

Cuando los Aliados encontraron la llamada máquina Enigma, que era el aparato clave de las comunicaciones secretas de los alemanes, la Segunda Guerra Mundial se inclinó a su favor. Hoy, nueve meses después del hallazgo del computador de 'Raúl Reyes', se podría decir algo parecido de la importancia que ha tenido este aparato para el gobierno colombiano en su guerra contra las Farc. En el computador estaban los secretos de cuatro décadas de la guerrilla.

En los últimos meses las autoridades colombianas se han dedicado a desenredar la impresionante telaraña de redes de apoyo que las Farc habían tejido en más de 30 países. Con el tiempo, y tras la certificación dada por Interpol, se ha ido confirmando la autenticidad de la información del PC. Y hasta ahora, aunque se han dado polémicas sobre la interpretación de algunos mensajes encontrados, ningún dato del computador ha sido desmentido.

En la mayoría de los países, gracias a los datos del PC, han comenzado investigaciones judiciales, e incluso en España, Canadá y Costa Rica han sido clave para efectuar arrestos. Los siguientes son algunos de los sitios hasta dónde las Farc tendieron sus tentáculos, según el computador de 'Reyes'.

Canadá

Se encontraron redes de apoyo a la guerrilla en varias ciudades de este país. Su tarea era hacer campañas de propaganda contra el gobierno colombiano y recoger fondos para las Farc. El cruce de información entre Canadá y Colombia ya ha permitido, entre otras, la captura de alias 'Sara', coordinadora de este tipo de células en ese país.

México

Con los datos del computador se logró concluir que el grupo guerrillero tiene dos maneras de operar en ese país. Una relativamente pública, a través de círculos estudiantiles en la Universidad Autónoma de México (Unam) y otro tipo de militantes. La otra, clandestina, con su propia estructura operativa llamada Milicias Insurgentes Ricardo Flores Magón, en honor a un revolucionario local, la cual es coordinada por 'Aleida' y 'Fermín'. Se descubrieron alianzas con el temido cartel de Tijuana, para negocios de droga, y con políticos de izquierda que les dieron apoyo político y financiero a las Farc. Con esos datos la Procuraduría de México inició investigaciones penales.

República Dominicana

Los archivos de 'Reyes' delataron la presencia de miembros de las Farc y la realización de varias reuniones entre guerrilleros colombianos y la llamada Coordinadora Continental Bolivariana, en territorio dominicano. La Coordinadora aglutina grupos armados ilegales, diseña estrategias para ellos y les entrena cuadros en lo político y lo militar. Se documentaron reuniones entre miembros de las Farc y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (Mrta), de Perú.

Cuba

Esencialmente la información encontrada, y corroborada, demuestra que la isla se convirtió en un momento dado en sitio de refugio y ayuda para integrantes de las Farc y sus familias. Varios de los hijos de los miembros del Secretariado vivieron y estudiaron en Cuba.

El Salvador

Quedaron documentados los lazos políticos, militares y económicos entre las Farc y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (Fmln). Los ex subversivos y ahora políticos ayudaron a las Farc en la compra de armas y municiones en ese país. De igual forma, salvadoreños contactaron a las Farc con vendedores de armas con el interés de adquirir misiles tierra-aire.

Nicaragua

Las Farc hicieron donaciones en dinero a campañas políticas. Se verificó la ayuda de sectores del gobierno nicaragüense a la guerrilla, por medio, entre otros, de protección y asilo a reconocidos miembros de las Farc. Hay indicios de la entrega de armas, principalmente fusiles, y gran cantidad de munición adquirida en Nicaragua, a las Farc.

Costa Rica

Se evidenció la presencia de gran cantidad de miembros de las Farc en ese país, así como redes de apoyo que contaron con ayuda de sectores políticos de Costa Rica. Gracias a la información del PC de 'Reyes', las autoridades de ese país encontraron una caleta en donde las Farc tenían medio millón de dólares. La Fiscalía de ese país está investigando si hay vínculos de las Farc con importantes políticos, sindicalistas y empresarios. Se detectaron propiedades y 'negocios' de la guerrilla en ese país.

Panamá

El computador de 'Reyes' mostró que jefes de las Farc usaron territorio panameño para sostener reuniones con el fin de recolectar y lavar dinero. Está corroborada, por ejemplo, una reunión en Ciudad de Panamá entre guerrilleros y sus simpatizantes de Suecia, Finlandia, Italia y Dinamarca. Estos les entregaron casi medio millón de dólares a los subversivos. De igual forma quedaron documentados enlaces clave en ese país para el tráfico de armas hacia Colombia.

Venezuela

Una de las revelaciones más impresionantes de los archivos de 'Reyes' fue el apoyo en dinero y en armas, así como en presencia política, que durante años prestaron a las Farc sectores del gobierno del presidente Hugo Chávez. De igual forma, quedó en evidencia la ayuda que daban a la guerrilla hombres muy cercanos a Chávez, como el director de Inteligencia Militar y el de la Disip (Policía política), entre otros. Estos se encargaron de estrechar relaciones con las Farc dentro y fuera de Venezuela. También se corroboró con el computador la presencia de campamentos guerrilleros en ese país. Ecuador

Otro de los secretos más impactantes que dejó al descubierto el PC es el de los "pactos de no agresión" entre las Farc y el gobierno ecuatoriano. Por lo menos así lo escribió en un correo uno de los jefes de la guerrilla al hacer un balance de una reunión con un ministro del vecino país. El gobierno ecuatoriano lo ha desmentido. También reveló el computador apoyo económico por parte de las Farc a campañas políticas en Ecuador, y venta de armas, y en especial de explosivos, a la guerrilla. Así mismo, el territorio ecuatoriano sirvió de refugio a guerrilleros, como 'Simón Trinidad', y a sus familias y permitió 'actividades políticas' de las Farc.

Perú

Correos hallados en el computador dieron cuenta de la presencia permanente de miembros de Farc en ese país y de asesoría y entrenamiento de estos a facciones guerrilleras en Perú, tal como una disidencia del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (Mrta) y Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Gracias a la información del PC, la Policía peruana consiguió evidencias de que las Farc usaban, por ejemplo, la ciudad de Iquitos como cantera de milicianos, armas, tráfico de drogas y lugar de recuperación de heridos. Un hombre capturado por la Policía, Gonzalo Guerra Siquihva, admitió haberle entregado a esa guerrilla 1.000 pistolas y miles de cartuchos para fusiles AK. En marzo de 2002, guerrilleros de las Farc se reunieron en Huallaga, en la selva central peruana, con miembros de Sendero Rojo, un reducto de Sendero Luminoso que opera en la zona cocalera. Las Farc les entregaron como ayuda 50 fusiles. La Policía y la Fiscalía peruanas adelantan varias investigaciones.

Bolivia

Quedaron en evidencia los nexos entre las Farc y el popular líder campesino Felipe Quispe y fue documentada y probada la presencia de subversivos en territorio boliviano con el fin de hacer adoctrinamiento político, así como la de bolivianos en Colombia para recibir entrenamiento militar.

Chile

Los datos del computador señalaron a 'Roque' como el líder del apoyo a las Farc en ese país. Este refugiado logró incluso que el Partido Comunista de Chile enviara gente a Colombia para recibir instrucción de milicias. También se destapó el apoyo logístico a la guerrilla por parte de integrantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (Fpmr), el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y el movimiento indígena mapuches. Así mismo, los correos entre integrantes de las Farc y un funcionario de rango menor que trabajaba en la sede de la Presidencia de Chile obligaron a este a renunciar.

Argentina

Existe abundante información, confirmada por la Policía y servicios de inteligencia argentinos, de que Javier Calderón, alias 'Alfonso Lesmes', miembro de las Farc, sostuvo reuniones en las que ofreció ayuda a grupos de izquierda en ese país. A cambio logró consolidar redes de apoyo que permitieron que subversivos buscados se quedaran en Argentina como asilados o refugiados. Calderón y otros guerrilleros, según documentos, sostenían reuniones con capos colombianos escondidos en ese país.

Paraguay

Los hallazgos permitieron comprobar no sólo la gran presencia de hombres de las Farc para negocios de tráfico de armas y droga en ese país, sino la asesoría que prestó la guerrilla en el secuestro y el posterior asesinato de Cecilia Cubas, hija del ex presidente de ese país. En los correos están documentados por lo menos tres secuestros más en los que participaron las Farc en asocio con el grupo de izquierda Patria Libre.

Brasil

El computador de 'Reyes' corroboró el trabajo sistemático que desde hace varios años tenían las Farc en ese país, principalmente a través de Francisco Cadena, alias el 'Cura Camilo'. Quedó documentada la donación de grandes cantidades de dinero a las Farc por parte de grupos de izquierda y sindicatos, así mismo que Brasil es una importante ruta de tráfico de armas, y se ratificaron los negocios de la guerrilla y sus buenos contactos con narcos brasileños y colombianos. Gran parte de la información encontrada ha sido de gran utilidad para la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin).

Uruguay

Se confirmó la conformación de células de apoyo coordinadas por el 'Cura Camilo' (desde Brasil) y 'Javier Calderón' (desde Argentina) en ese país. Se investigan operaciones para lavar dinero del narcotráfico.

España

Gracias a la información del PC, las autoridades españolas confirmaron la alianza y el intercambio de tácticas terroristas entre las Farc y ETA. La información permitió detectar redes de la guerrilla en ese país. Uno de los enlaces de acciones subversivas en territorio español, María Remedios García, alias 'Irene', fue arrestada por los españoles y confesó su labor para las Farc. Varios miembros de ETA que entrenaron a las Farc en explosivos también han sido arrestados. Hay evidencias de la alianza de la guerrilla con grupos de tráfico de drogas en la península ibérica.

Francia

Los correos de las Farc dejaron al descubierto las polémicas actuaciones del emisario del gobierno francés Noel Saez. Se descubrió, entre otras cosas, que en julio de 2003 Francia pagó a las Farc para que liberaran a Íngrid Betancourt. Pero fueron estafados por falsos voceros de la guerrilla. Saez, en nombre del gobierno francés, y a espaldas del gobierno colombiano, les ofreció a las Farc retirar ese grupo de la lista de organizaciones terroristas, abrirles una oficina de representación diplomática en París y otorgarles visas de larga duración a sus voceros. En los correos también queda en evidencia cómo Francia dio acogida a varios de los hijos y familiares de miembros del Secretariado, así como guerrilleros que viven desde hace años en ese país.

Reino Unido

Se encontró evidencia de que por lo menos una ONG con sede en ese país aportó ayuda en dinero y asesoría en tecnología y política a redes de apoyo de las Farc en Europa.

Bélgica

Quedaron en evidencia redes de apoyo que brindan protección y refugio a subversivos perseguidos por la justicia o heridos. Se detectó una labor de reclutamiento de europeos para la guerrilla por parte de esas redes e incluso se estableció que varios ciudadanos de ese país estuvieron en Colombia recibiendo capacitación política y militar de la guerrilla?

Holanda

El PC de 'Reyes' reveló la estrategia de reclutamiento que mantuvo en este país Los correos permitieron establecer que, además del conocido caso de Tanja Nijmeijer, la joven holandesa que terminó en las filas de las Farc, por lo menos otros cinco ciudadanos de ese país recibieron entrenamiento político y militar de la guerrilla y actúan como enlaces de las Farc en Europa.

Italia

Fueron identificadas las estructuras que las Farc tienen en ese país. Se descubrió la ayuda económica y logística prestada por miembros del Partido Comunista italiano a la guerrilla. La justicia italiana inició una investigación por colaborar con grupos terroristas a Ramón Mantovani, ex diputado de Refundación Comunista, y Marco Consolo, representante para América Latina de este mismo partido de la izquierda italiana. Gracias a la información encontrada en los PC de 'Reyes', los carabinieri (policía italiana) descubrieron que las Farc activaron en ese país cinco núcleos de apoyo, conocidos como 'Jacobo Arenas', 'Francesco Lai', 'María Cano', 'Marquetalia' y 'Jaime Pardo'. Las autoridades italianas ya identificaron a por lo menos cuatro guerrilleros colombianos que actúan como coordinadores de esas estructuras, quienes actúan bajo los alias de 'Fausto', 'Pablo', 'Federico' y 'Camila'.

Dinamarca

El PC de 'Reyes' mostró la labor de recaudo de fondos y difusión de documentos de las Farc por parte de un grupo de ciudadanos de ese país. Uno de los principales enlaces de la guerrilla es un danés, quien aparece en los correos como 'Carlos Mono', que se moviliza entre Copenhague, Oslo y Estocolmo. Este hombre participó en la elaboración de documentos internos de las Farc y fue definitivo en la consecución, en Suecia, del registro legal de la agencia Anncol, que difunde información de esa guerrilla. Los correos de 'Reyes' fueron clave para que la Corte Superior del Este de Dinamarca condenara a seis daneses, del grupo Fighters and Lovers, que prestaron apoyo a las Farc por medio de la venta de camisetas con ilustraciones alusivas al movimiento guerrillero.

Suecia

Aparte de la plena identificación de miembros de las Farc que se refugian en ese país, los correos de 'Reyes' corroboraron que desde hace años la guerrilla y sus colaboradores de otras nacionalidades decidieron que Suecia era el lugar ideal como 'sede principal' para el manejo de su propaganda. Quedó comprobado que la página de Internet Anncol y la emisora Café Stereo recibieron financiación de las Farc, algo que se negó durante años.

Noruega

Varios correos demostraron los lazos entre las Farc y una organización conocida como Juventud Socialista Noruega (SU, por su sigla noruega). Varios de sus integrantes viajaron a Colombia a recibir adiestramiento político y militar en los campamentos de la guerrilla. En Noruega han servido para recaudar apoyo económico para la subversión, y como lugar de paso para miembros de la guerrilla en el Viejo Continente.

Alemania

Se determinó que la guerrilla tenía varios servidores de Internet, algunos de ellos localizados en Berlín, por medio de los cuales las Farc manejaron información a través de la página Grupo de Información Alternativa Nueva Colombia. Parte de la financiación provenía de recursos enviados por la guerrilla y aportes de sectores de la izquierda y ONG alemanas.

Libia

Se realizaron contactos con el gobierno de Muammar Gaddafi. Miembros de las Farc estuvieron en 2000 en ese país. Aunque solicitaron aportes en efectivo para la guerrilla, que no se ha podido establecer si se concretaron, está documentado que allí realizaron alianzas para una posterior compra de armas y municiones.

Turquía

La Farc tuvieron una estrecha comunicación y colaboración con el TKP (Partido Comunista de Turquía). Varios delegados de esa organización viajaron a las selvas de Colombia para cerrar un trato para la venta de misiles tierra-aire que no se concretó. Los turcos dieron cursos de entrenamiento político-militar a los guerrilleros.

Australia

Por intermedio de miembros del gobierno de Venezuela, las Farc lograron entrar en contacto con un grupo de traficantes de armas de Australia. Los australianos estuvieron en los campamentos de la guerrilla efectuando una transacción que incluía venta de fusiles, munición y granadas.